¿Qué es Artium?
Artium es un inventario de obra para artistas visuales. En una sola herramienta tenés el catálogo de tu obra, tus coleccionistas, tus ventas, tus exposiciones, tu portfolio público y los documentos que salen de todo eso.
Si alguna vez escuchaste la palabra CRM: es eso, pero para artistas. CRM es el nombre que se usa en software para un programa que guarda tus contactos y lo que pasó con cada uno (quién compró qué, cuándo, a qué precio). Artium hace lo mismo, con la obra en el centro en vez de los clientes.
Está pensado para el artista que trabaja solo y hoy lleva su obra en tres lugares a la vez (un cuaderno, una planilla y la galería del teléfono), los tres desactualizados entre sí.
¿Qué hay adentro?
Catálogo de obras. Título, técnica, medidas, precio y estado, con la imagen y la ficha de cada pieza. Obras únicas y ediciones limitadas (fotografía, grabado, serigrafía) con su tirada y sus pruebas de artista. Las ordenás arrastrándolas, y ese orden lo respetan el portfolio, el dossier y las etiquetas.
Clientes y coleccionistas. Contactos, galerías y curadores, cada uno con su historial de compras y su dirección.
Ventas. Pendiente, reservado, pagado o cancelado. Solo lo pagado suma a los totales, así que el número que ves es el que cobraste. Cada venta guarda su número de recibo y de factura, y notas privadas que no se imprimen.
Exposiciones. Qué obra fue a qué muestra, las etiquetas de sala listas para imprimir en PDF y, si querés, una página pública de la muestra con el catálogo y las fotos de la inauguración.
Portfolio público. Un link con tu obra, tu bio, tu firma y un botón para que te escriban, que se actualiza solo cada vez que cargás una obra. Más en la guía del portfolio.
Documentos. Certificados de autenticidad, fichas técnicas, recibos, dossier y CV, con tus datos ya cargados, tu firma al pie y un QR a tu portfolio.
Tres idiomas y varias monedas. Español, inglés y alemán. Euro, dólar y peso argentino, sin conversiones inventadas por el camino.
¿Qué problema resuelve?
El inventario de un artista casi nunca se cae por falta de herramientas. Se cae porque la información vive repartida: las medidas en un cuaderno, los precios en una planilla vieja, los datos del coleccionista en un mensaje perdido entre fotos.
Mientras la obra cabe en la memoria, funciona. El problema aparece el día que una galería te pide el listado, o alguien pregunta por una pieza de hace cuatro años, o hay que emitir un certificado y no está claro qué número de edición se firmó.
Artium junta esas tres columnas en una sola, y cada documento sale de los mismos datos: si la ficha está bien, el certificado, la cartela, el dossier y el portfolio están bien.
¿Cuánto cuesta?
El plan gratis permite 100 obras, 100 clientes y 250 MB de imágenes, lo que se alcance primero. No caduca ni pide tarjeta. Incluye todos los documentos con tu firma, el portfolio público y las páginas de exposición.
Premium cuesta 6 € por mes (o 60 € al año) y saca los topes: obras y clientes sin límite, 5 GB de almacenamiento, tu logo y tu color en los documentos y las etiquetas, y soporte prioritario. La marca de Artium no desaparece del todo: todo lo que sale de la app lleva al pie una línea mínima que dice que se hizo con Artium.
¿Puedo probarlo sin crear una cuenta?
Sí. La demo abre Artium completo con el catálogo de una artista de ejemplo: podés recorrer obras, ventas, exposiciones y documentos, y generar los PDF, sin registrarte. Nada de lo que hagas ahí se guarda.
Cuando quieras empezar con lo tuyo, la cuenta se crea con tu email o entrando con Google, Microsoft o Apple.
¿Se puede usar en el teléfono?
Sí, y es donde más se usa: la foto de la obra terminada se saca ahí mismo.
Artium se instala en la pantalla de inicio como cualquier aplicación, sin pasar por una tienda. Dentro de la app, el botón "Instalar la app" está en el menú, junto a las guías y el soporte; en Chrome abre el diálogo del sistema y en iPhone se hace desde Compartir, "Añadir a pantalla de inicio".
Queda con su icono y en pantalla completa, sin la barra del navegador. Eso sí: sigue necesitando conexión, porque tus obras están en tu cuenta y no en el teléfono.
¿Por qué existe?
Nació de una mesa de taller llena de papeles: cuadernos con medidas, planillas con precios viejos, mensajes con datos de coleccionistas perdidos entre fotos.
Artium es la herramienta que nos hubiera gustado tener. Simple, linda y honesta: sin funciones que no vas a usar y sin límites artificiales sobre tu propio catálogo.
Como la plataforma que queríamos no existía, la construimos nosotros. Está hecha por artistas y para artistas, y entendemos el taller porque vivimos en él.
¿Por dónde empiezo?
Por el inventario, que es la base de todo lo demás. La guía de inventario de obra explica cómo numerar las piezas y cómo ponerte al día si tenés cientos sin registrar, con o sin Artium.
Después, cuando los datos ya están, el resto sale casi solo: tu portfolio online, el certificado de autenticidad y el registro de cada venta, las cartelas de la próxima muestra y su difusión, el dossier y el CV.
Empezar es gratis y lleva menos de lo que tardaste en leer esto: crear una cuenta. Cargá una obra, la que tengas más a mano, y mirá cómo queda su ficha. Si esa primera ficha te convence, el resto del catálogo se va llenando solo.