¿Cómo armar un dossier de artista?
Te escribieron de una galería pidiéndote el dossier y tenés las obras repartidas entre el celular, un disco externo y un pendrive. La tarde se va en InDesign o en Canva, y el resultado igual queda desparejo.
En esta guía analizaremos qué lleva un dossier, cuánto tiene que durar y cómo no rehacerlo entero cada vez.
¿Qué tiene que tener un dossier?
Cuatro cosas, y en este orden:
- Portada. Tu nombre, el título de la serie si la tiene, y el año. Nada más.
- Statement corto. Un párrafo, dos como mucho. Sobre qué trabajás y cómo. Es tu declaración como artista.
- Las obras. Foto, título, año, técnica y medidas. Una ficha por obra.
- Contacto. Web, mail, ciudad.
El CV completo no va adentro del dossier. Va aparte, y solo si te lo piden. Mezclarlos hace que ninguno de los dos se lea.
¿Cuántas obras incluyo?
Menos de las que querés. Entre diez y veinte para una presentación general, y entre seis y doce si es para una convocatoria concreta.
Un dossier de cuarenta obras no se lee entero. Quien lo abre le da unos minutos, y en esos minutos la peor obra pesa más que la mejor. Si dudás de una, esa es la que sacás. Calidad siempre importa más que cantidad.
Si son muchas, conviene ordenarlas por serie y no por fecha. El que mira quiere entender qué hacés, no seguir tu cronología.
¿Una obra por página o varias?
Depende de para qué.
Una por página cuando la obra es el argumento. Es lo que corresponde para galerías, convocatorias y residencias, porque le da aire a cada pieza y se ve que confiás en ella.
Dos por página cuando querés mostrar relaciones entre obras, o cuando el conjunto es grande y no querés un PDF de cuarenta páginas.
Grilla solo como anexo. Sirve para dar el panorama completo al final, pero un dossier entero en grilla se lee como un catálogo de productos.
¿Va el precio?
En un dossier para galería o convocatoria, no.
El precio va en una lista aparte, que mandás cuando te lo piden o cuando la conversación avanzó. Mezclarlo con la presentación de la obra cambia cómo se lee todo el documento.
La excepción es el dossier para un coleccionista que ya te pidió disponibilidad. Ahí sí, con precio y con el estado de cada pieza.
¿Con qué lo armo?
Con Canva o InDesign tenés control total sobre el diseño, y es la opción si el dossier es una pieza de diseño en sí misma. El costo es que cada versión nueva se rearma a mano, y que las medidas y los títulos se copian de otro lado, que es donde entran los errores.
Con una plantilla comprada te ahorrás el diseño pero seguís copiando los datos a mano.
Con Artium marcás las obras en el inventario, elegís el diseño (una por página, dos, o grilla) y sale el PDF con portada, statement y un QR a tu portfolio. Los datos salen del inventario, así que las medidas y los títulos son los que ya cargaste una vez. Admite hasta 60 obras por dossier. Es gratis hasta 100 obras, y con el plan pago el PDF sale con tu logo y tu color en lugar de la marca de Artium.
Artium nació en el taller de una artista, resolviendo justamente esto. Si lo de esta guía te resuena, la app lo hace por vos en un clic, con los datos que ya cargaste una vez.
Sea con lo que sea: armá uno esta semana con doce obras, aunque no te lo haya pedido nadie todavía. El que llega tarde a una convocatoria no es el que no tiene obra, es el que tarda tres días en juntar el PDF.